El periodista y conductor de Gchú TV y Radio Nacional, Diego Martínez Garbino, había sufrido un ACV isquémico el pasado lunes. La ausencia en su trabajó había alertado a sus compañeros de streaming.
Dos días después, fue su círculo más cercano el que confirmó la triste noticia del fallecimiento de Diego Martínez Garbino a sus 52 años; una voz única de la radio y la televisión de Gualeguaychú. Además, Diego era hijo, amigo, compañero y padre de dos hijas adolescentes.
Diego junto a sus compañeros en Nacional
Su carisma y su amor por la música y el deporte hicieron de Diego una figura única en los medios de la ciudad. Su voz no sólo era reconocida por el público sino también por sus colegas, quienes pidieron una oración en su memoria.
Junto a su compañera Pato Brochero en Gchú TV
Con su programa musical “Chamuyo Litoral”, Diego supo alzar la estatuilla del Martín Fierro Federal y engalanar las vitrinas de Radio Nacional Gualeguaychú.
Chamuyo Litoral, Martín Fierro al mejor programa musical radial
Martínez Garbino fue un defensor de la cultura popular, el folklore y las raíces latinoamericanas. Así lo demostraba a cada paso en sus programas radiales, tanto en Nacional como en Máxima. Allí, el aire siempre se empapó de cultura, dándole espacio a artistas y músicos locales.
Fue reconocido por colegas de la ciudad por su profesionalismo y querido por todos en el club Juventud Unida, club del cual formó parte activa. Amante de la comparsa Papelitos y del club de la Vía, Diego no ocultaba su pasión por esos colores.
También fue aficionado al deporte, y promotor de las maratones de las cuales formó parte.
El Carnaval y los Corsos Populares Matecito también formaron parte de su historia, participando activamente, y divirtiéndose noche a noche.
Diego Martínez Garbino, fue y seguirá siendo en el imaginario popular, un hombre de Gualeguaychú, con todo lo que eso significa: amor por el río, la música, el club, la murga y el ambiente.
Juventud Unida, el club de sus amores
El periodista había sido internado en el Hospital Centenario donde fue alojado rápidamente en la sala de Terapia Intensiva; luego, comenzó fue trasladado a un centro de mayor complejidad en Buenos Aires.
Hoy, su familia, sus compañeros, oyentes y televidentes despiden a un enorme profesional y mejor persona. Hoy la ciudad le dice adiós a un gualeguaychuense de ley, a una voz única.





