Somos un grupo comprometido de periodistas de la ciudad de Gualeguaychú, dedicados a ofrecer información veraz y objetiva. Nos consideramos parte del periodismo independiente, enfocado en informar y dar voz a nuestra comunidad.

Social Media

Search
Close this search box
20/04/2026

A 12 años del show del Indio: barro, pogo y una multitud que desbordó Gualeguaychú

POR LAUTARO SILVERA

 

.

El 12 de abril de 2014 no fue un día más para Gualeguaychú: fue la fecha en la que el artista más popular del país estuvo en la ciudad. El Indio Solari y Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado desembarcaron en el Hipódromo en una jornada que fue mucho más que un recital.

 

.

Cerca de 200 mil personas llegaron para vivir una experiencia que duró varios días, tanto en la previa como en el después. Un hecho inédito e irrepetible comenzaba a suceder, y doce años después el recuerdo sigue intacto en la memoria colectiva de la ciudad. Así fue el Indio en Gualeguaychú.

.

Sin dudas, la llegada de La Renga el próximo 2 de mayo a Gualeguaychú retrotrae no solo a la primera vez que la banda de Mataderos tocó en el Corsódromo en 2013, sino también a lo que meses después sería el recital histórico del Indio. Algo que creció a cuentagotas, que parecía una locura, pero que luego fue tomando forma. Así como La Renga confirmó esta vez la fecha por sus redes, en aquel entonces fueron los sitios que seguían todas las novedades de Solari los que anticiparon el show de abril. De ahí en más, la ciudad no fue la misma.

.

Todas las plazas hoteleras se colmaron en cuestión de días. El Parque Unzué dejó su tranquilidad habitual para ser ocupado por centenares de fanáticos que llegaron una semana antes y acamparon en distintos sectores. Todo fue una cofradía de seguidores cautivos por la fecha del Indio, y el verde parque se tiñó de banderas con insignias de Oktubre y rostros del cantante más popular del país.

.

Hubo quienes vinieron solo al recital y otros que llegaron para vivir la experiencia completa, encontrando en el Parque Unzué un refugio ideal. Muchos arribaron a dedo, soportando el frío, las lloviznas y hasta el diluvio de días típicos de otoño. Todo eso convivió durante al menos diez jornadas en las que la ciudad dejó de ser lo que habitualmente era.

.

 

La previa con postales insólitas

Gualeguaychú venía de un fin de semana largo de Carnaval con picos históricos. Las postales mostraban una costanera colmada, balnearios repletos y complejos turísticos completos. Y cuando todo parecía volver a la calma, la confirmación del recital del Indio volvió a encender ese clima, que estalló en la semana previa al concierto en el Hipódromo.

.

Si bien desde comienzos de verano se venía rumoreando de que el ex redonditos de ricota iba a tocar en Gualeguaychú, mucho daban por descartada la posibilidad. Es cierto, la cercanía con muchas otras ciudades proponía una gran cantidad de personas a Gualeguaychú. Incluso, hubo una foto que rondo por varios medios donde se venia a una comitiva de personas en el Corsódromo de Gualeguaychú. La toma fue muy lejana, y no faltaron quienes lanzaron la especulación de que era el mismo Indio Solari en la ciudad. Nadie pudo confirmarlo; solo fue una especulación más, pero que con el tiempo tomo fuerzas tras la confirmación del recital en Gualeguaychú.

.

Desde que se confirmó la fecha, hubo un dilema por la elección del predio. La productora eligió el Hipódromo, decisión que generó cuestionamientos por la magnitud del evento. Sin embargo, el principal problema no fue el espacio, sino el clima: durante toda la semana previa hubo lluvias y lloviznas constantes. El predio, que ya presentaba sectores anegados, terminó convertido en un barrial. Para mitigar la situación, se colocaron colchones y cáscara de arroz, una solución tan particular como insuficiente, que dejó a miles de personas cubiertas de barro.

.

Los vecinos del hipódromo convivieron con un clima inédito: hubo calles cercadas durante una semana y también provocó fastidio de los mismos. Los preparativos indicaban que se tenía que cerrar distintas calles no solo para el día del concierto, sino para los días de prueba de sonido. El mismo Hipódromo fue modificado para el ingreso de las miles de personas. Su viejo parador que daba para la avenida parque fue derribado, para darle espacio allí al ingreso al espectáculo.

.

El otro recital

.

La gente hizo su propio encuentro durante días. Lo que genera el Indio con sus shows, las llamadas “misas”, no sucede con ningún otro artista. Son pasiones que se sienten y se multiplican.

.

La ciudad entera vivió ese fenómeno: en casas alquiladas, calles y vehículos, la música de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota lo invadía todo. Negocios, almacenes y hogares formaron parte de ese recital paralelo.

.

El Parque Unzué fue el epicentro de la previa. Sin importar el clima, los primeros en llegar acamparon bajo la lluvia. Lo que antes estaba prohibido dejó de estarlo y, en pocos días, el parque quedó completamente ocupado. La misa ya había comenzado.

.

Hubo rock, amigos, fogones, asados y una fuerte identidad ricotera. No importaban las edades: el denominador común era la pasión. Circularon versiones de todo tipo, desde fanáticos que se metieron a la laguna del parque y sacrificaron varios patos para comer, hasta que el Cristo de madera había sido quemado. Lo cierto es que nadie desmintió la primera, y Cristo no fue alterado. Lo cierto es que el frío fue protagonista y el Municipio incluso distribuyó leña para evitar daños en el predio.

.

La lluvia y la mala pasada

La semana previa estuvo marcada por la inestabilidad. Incluso el jueves anterior al recital una fuerte tormenta golpeó la ciudad. El sábado amaneció con sol y viento, pero no alcanzó para secar el barro acumulado.

.

Los micros desbordaron cualquier previsión. Se alinearon en avenidas y a lo largo de la ruta 42 hasta Pueblo Belgrano. Incluso, en la zona del puerto hileras interminables de micros se ubicaron desde temprano. En la zona de la laguna del parque también llegaron otros micros y más vehículos. También hubo vehículos detenidos en el acceso a la ruta internacional 136, desde donde miles de personas debieron continuar a pie.

.

Por la mañana del sábado, el puente Méndez Casariego fue el lugar de tránsito de miles de fanáticos que atravesaban desde la ruta y parque hacia la ciudad.

.

Las imágenes de esa tarde fueron impactantes: una marea humana caminando desde la Costanera, atravesando la avenida Parque, el Corsódromo y llegando al Hipódromo, todo al unísono de canciones de Los Redondos. Incluso, presidiarios de la ex UP2 se treparon a los techos para ver algo del espectáculo.

.

El 12 de abril: la noche del Indio

La caravana hacia el Hipódromo comenzó temprano. El frío se hacía sentir, pero la caminata y los cánticos lo disimulaban. Cerca de las 21, el show arrancó con un marco imponente.

.

Las torres de sonido comenzaron a replicar la instrucción de Los Fundamentalistas, y luego la banda comenzó a tocar los primeros acordes de Nike es la cultura. ‘Vas corriendo con tus Nikes y las balas van detrás. Lo que duele no es la goma, sino su velocidad’. Carlos Solari demostró, una vez más, porqué tiene una de las plumas más filosas del rock.

.

El repertorio combinó temas nuevos con clásicos como “Fusilados por la Cruz Roja” y “Unos pocos peligros sensatos”, donde incluso el Indio tuvo un pequeño tropiezo que resolvió con naturalidad y algo de risa.

.

También sonaron “Y mientras tanto el sol se muere” y “Martinis y tafiroles”. En uno de los pocos momentos de diálogo, Solari habló sobre la importancia de realizarse tests de VIH y recordó a los “21 desaparecidos de la ciudad”, dedicando el show a las Madres de Plaza de Mayo. “La memoria es el único paraíso que tenemos y del que nadie nos puede expulsar”, exclamó Solari.

.

Uno de los puntos más emotivos fue la interpretación de Débora Dixon en “Blues de la libertad”. Hacia el final, el regreso de exintegrantes de Los Redondos generó una ovación inolvidable, incluso Solari hizo gestos de emoción luego al entrar nuevamente al escenario.

.

Hubo invitados históricos como Semilla Bucciarelli, Walter Sidotti y Sergio Dawi, quienes se sumaron en ‘La pajarita pechiblanca’. Para la mayoría de los presentes, incluyendo a los músicos, fue un momento muy emotivo, ya que viejos amigos de la época de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota se volvían a juntar con Indio. Gran parte de la mítica banda estuvo presente ese escenario. Su último recital juntos había sido el 4 de agosto de 2001. Los invitados se encontraron nuevamente con su público. Eso tal vez fue el puntapié inicial para lo que luego se formó con las Kermés Redonda.

.

Vino ‘Nene Nena’, ‘To beef or not to beef’, ‘Todo un palo’ y ‘Jijiji’, donde el pogo más grande del mundo dejó atrás el barro y frio del Hipódromo. ’Los ojos ciegos bien abiertos’, dijo el Indio mientras miraba a la cámara y se sacaba los anteojos. Con el último acorde de la canción, llegó una serie de explosiones de fuegos artificiales y así fue la despedida del Indio en Gualeguaychú.

 

 

El regreso, otra odisea

La salida fue caótica: largas caminatas, gente perdida y vehículos imposibles de ubicar. Muchos debieron regresar hasta los accesos de la ciudad para reencontrarse con sus micros. El cansancio, el barro y las dificultades hicieron lo suyo.

 

.

Así pasó una noche que quedó en la historia de Gualeguaychú. No fue un recital más: fue el reencuentro de gran parte de Los Redondos y un fenómeno social único.

.

Para la ciudad, fue un antes y un después. Porque lo que parecía imposible terminó sucediendo. Y a 12 años, sigue siendo un recuerdo imborrable.

.

 

Un hecho que conmocionó a la ciudad

No todo fue emoción y fiesta en torno al rock. Al atardecer del miércoles previo al recital del Indio, se conoció la noticia de un femicidio ocurrido en un complejo turístico de Pueblo General Belgrano. La víctima fue Julia Flamini, abogada oriunda de La Plata (Buenos Aires), quien había llegado a la ciudad para asistir al show.

.

El femicida fue Andrés Roldán, quien se encontraba alojado en el mismo predio que la víctima. Pasadas las 18 horas, se confirmó el aberrante crimen: Julia Flamini había sido asesinada de múltiples puñaladas por el agresor, con quien tenía un vínculo previo.

.

Ambos estaban en el mismo complejo turístico con motivo del recital. Según trascendió, poco después de ingresar al lugar, la joven le había escrito a amigos que también se encontraban allí: “se está poniendo pesado”, en referencia a Roldán. Si bien se conocían, no mantenían una relación cercana, sino que habían coincidido en otros recitales.

.

Minutos más tarde, alrededor de las 18.30, se dio aviso a la Policía sobre la presencia de una mujer fallecida en un bungalow. Al llegar al lugar, las fuerzas confirmaron el deceso. El agresor se dio a la fuga a través del monte lindero, pero fue detenido horas después en cercanías del Corsódromo.

.

En una primera instancia, la Justicia local lo condenó a 17 años de prisión. Sin embargo, tras una apelación, la Cámara de Casación Penal agravó la pena a prisión perpetua por homicidio calificado. Actualmente, Roldán cumple condena en la Unidad Penal N° 9 Granja El Potrero.

0

Share