La situación fue cuestionada por la Federación de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) y el Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación de Concepción del Uruguay (STIA), que difundieron un comunicado en el que expresaron su rechazo a las cesantías.
Según las organizaciones sindicales, entre los despedidos hay también delegados de personal. Los gremios, además, cuestionaron “el accionar artero e irresponsable de la empresa frente a la grave situación que atraviesan los trabajadores y trabajadoras”. Ante una consulta, en la empresa respondieron que no tenían nada para aclarar más que un “todo difícil”. Además, confirmaron el número de despidos ejecutados.
En el telegrama a los empleados la empresa les comunicó a los trabajadores que la decisión se encuadra en el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, referido a situaciones de falta o disminución de trabajo no imputables al empleador.
En una notificación, fechada el 29 de julio en Concepción del Uruguay, Granja Tres Arroyos sostuvo que atraviesa “circunstancias extraordinarias y ajenas a su voluntad” que afectaron de manera directa y sustancial el normal desenvolvimiento de su actividad.
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Entre los factores mencionados por la compañía aparecen los brotes de influenza aviar registrados en el país desde el 2023, que -según la empresa- determinaron el cierre y las restricciones de acceso a los principales mercados internacionales de exportación. La firma señaló que esto provocó una “significativa reducción de las exportaciones”, junto con una sobreoferta en el mercado interno y una marcada caída de los precios de comercialización.
A esos factores, la compañía sumó un incremento sostenido de los costos, circunstancias que, según planteó, derivaron en un “profundo deterioro” de su situación económica, financiera y productiva. La empresa también hizo referencia a sucesivas contingencias operativas y conflictos colectivos que afectaron el normal desarrollo de la actividad y profundizaron la disminución de la producción y de los niveles de faena.
Granja Tres Arroyos también señaló que “había adoptado distintas medidas para preservar la continuidad de la explotación y la mayor cantidad posible de puestos de trabajo”.
Según explicó, buscó adecuar sus operaciones y reducir sus costos, pero consideró que las medidas implementadas resultaron insuficientes para revertir la crisis y que tampoco fue posible lograr una recuperación rápida de su organización y de su dotación de personal.
Por esos motivos, la compañía comunicó la extinción de los vínculos laborales bajo los términos del artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo y señaló que pondría a disposición de los trabajadores la liquidación final y la indemnización prevista en esa norma, según la información que este martes difundió el diario La Nación.