Un relevamiento mostró una fuerte caída de los créditos hipotecarios durante el primer cuatrimestre de 2026. El encarecimiento del financiamiento y la reducción de los plazos limitaron el acceso de nuevos hogares al sistema.
Los créditos hipotecarios registraron una caída cercana al 30% durante el primer cuatrimestre de 2026, en un contexto marcado por el aumento de las tasas de interés y la reducción de los plazos de financiamiento. Así lo reflejó un informe de la Fundación Tejido Urbano (TU), que advirtió sobre una mayor selectividad en el mercado y un acceso más restringido para quienes buscan financiar la compra de una vivienda.
Según el estudio, el acumulado de altas hipotecarias entre enero y abril alcanzó las 8.717 operaciones, frente a las 12.191 registradas en igual período de 2025. Esto representó una disminución interanual del 28,5%, consolidando una tendencia de desaceleración luego del fuerte crecimiento observado durante el año pasado.

Los especialistas señalaron que el encarecimiento del crédito se convirtió en el principal factor que explica la retracción. Al mismo tiempo, consideraron que el fenómeno podría anticipar una recomposición gradual de la oferta privada y una menor dependencia del sistema respecto del Banco Nación durante el segundo semestre.
Caída de hipotecas en Buenos Aires
Los datos relevados en la provincia de Buenos Aires reflejaron una disminución significativa en la cantidad de escrituras con hipoteca. Durante abril se registraron 9.999 escrituras totales, de las cuales 1.023 fueron realizadas con financiamiento hipotecario, lo que representó una participación del 10,2%.
El ticket promedio alcanzó los 116.788 dólares, una cifra superior a la observada en períodos anteriores. Sin embargo, el volumen acumulado mostró una baja considerable: las hipotecas pasaron de 6.335 entre enero y abril de 2025 a 4.777 en el mismo período de 2026, una caída del 24,6%.

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires la tendencia fue similar. Se contabilizaron 5.472 escrituras, con 609 operaciones hipotecarias, equivalentes al 11,1% del total. El ticket promedio se ubicó en 101.870 dólares.
Menos operaciones y créditos más exigentes
El acumulado de hipotecas en la Ciudad de Buenos Aires descendió de 4.094 a 2.800 operaciones entre los primeros cuatro meses de 2025 y 2026, respectivamente. Esto implicó una retracción interanual del 31,6%.
Desde la Fundación Tejido Urbano destacaron que las condiciones crediticias se endurecieron de manera sostenida. Mientras en enero la tasa promedio era del 5,58% y el plazo alcanzaba los 26 años, en abril la tasa se elevó al 6,66% y el período de financiación se redujo a 24,7 años.
“El incremento de las tasas de interés y la reducción de los plazos promedio implica que el universo potencial de hogares capaces de acceder se vuelve más acotado y el mercado fue selectivo”, explicaron desde la entidad.

Banco Nación mantiene el liderazgo
A pesar de la desaceleración general, el Banco Nación continuó siendo el principal actor del sistema hipotecario argentino. La entidad concentró cerca del 85% de las nuevas hipotecas UVA otorgadas durante 2026 y mantuvo una posición dominante dentro del stock nacional.
Entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025 pasó de 66.000 a 81.000 hipotecas activas, alcanzando una participación cercana al 41,5% del total del país. Según el informe, este liderazgo se sostuvo por la escala histórica del banco y por una estrategia de expansión crediticia en un contexto donde gran parte de la banca privada adoptó posiciones más conservadoras.
En paralelo, los saldos hipotecarios de personas físicas alcanzaron al cierre del primer trimestre los $6,5 billones, mientras que los correspondientes a personas jurídicas se ubicaron en $1,57 billones. El stock total del sistema llegó a $8,1 billones, equivalentes a unos 5.706 millones de dólares.
Mejor relación salario-vivienda, pero con dificultades de acceso
El informe incorporó además datos de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), que mostraron una mejora en la relación entre salarios y valor de las propiedades en la Ciudad de Buenos Aires.

Durante el primer trimestre de 2026 fueron necesarios, en promedio, 3,3 salarios para comprar un metro cuadrado de vivienda nueva y 2,6 salarios para adquirir un metro cuadrado de vivienda usada. Según los especialistas, se trata de la mejor relación salario-vivienda registrada en los últimos ocho años.
No obstante, desde Tejido Urbano advirtieron que la mejora del poder adquisitivo inmobiliario convive con condiciones crediticias más exigentes. Por ello, reclamaron una moneda más estable, el desarrollo de nuevos instrumentos financieros y políticas habitacionales innovadoras que permitan ampliar el acceso al crédito. Consideraron que el desafío pasa por generar mecanismos que acompañen la progresividad sociohabitacional de las familias y amplíen una demanda que hoy continúa limitada por los requisitos de ahorro previo, formalización laboral y capacidad de ingresos verificables.