La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA), junto con el Servicio Nacional de Meteorología de ese país y organismos asociados, publicó una nueva actualización sobre el estado del fenómeno ENSO (El Niño–Oscilación del Sur), confirmando que El Niño continúa fortaleciéndose sobre el océano Pacífico ecuatorial y que aumentan las probabilidades de que alcance una intensidad excepcional durante los próximos meses.
De acuerdo con el informe, existe un 97% de probabilidad de que las condiciones de El Niño se mantengan hasta comienzos de la primavera de 2027. Además, la posibilidad de que el fenómeno alcance una categoría muy fuerte durante el trimestre octubre-diciembre de 2026 se elevó al 81%, un escenario que, de concretarse, lo ubicaría entre los eventos más intensos registrados desde 1950.
Los especialistas explicaron que los indicadores oceánicos y atmosféricos muestran un acoplamiento cada vez más sólido entre el océano y la atmósfera. Entre las principales señales se destacan temperaturas superficiales del mar muy superiores a los valores normales, anomalías en la circulación atmosférica y un fortalecimiento de los patrones característicos de El Niño.
¿Qué impacto podría tener en Gualeguaychú y la región?
Aunque El Niño no determina de manera directa el estado del tiempo en una ciudad, sí modifica las probabilidades de determinados comportamientos climáticos.
Para el sur de Entre Ríos y el noreste de la provincia de Buenos Aires —una región que comprende localidades como Gualeguaychú, Colón, Islas del Ibicuy, Zárate, Campana, Exaltación de la Cruz y San Antonio de Areco— un episodio de El Niño de fuerte intensidad suele estar asociado con un aumento en las precipitaciones durante la primavera y el verano.
Entre los posibles efectos se encuentran una mayor frecuencia de tormentas fuertes, con abundante lluvia en cortos períodos, intensa actividad eléctrica, ráfagas de viento y, en algunos casos, caída de granizo.
Asimismo, podría incrementarse el riesgo de anegamientos urbanos e inundaciones temporarias en zonas vulnerables, además de posibles crecidas en ríos y arroyos de la cuenca del Plata, un comportamiento que también dependerá de las lluvias registradas aguas arriba.
Frente a este panorama, los especialistas remarcan la importancia de mantener un monitoreo constante de la evolución meteorológica y de los sistemas de alerta temprana.
No obstante, aclaran que un El Niño muy fuerte no significa que lloverá de manera permanente ni que todos los fenómenos meteorológicos serán extremos. El evento incrementa las probabilidades de determinados escenarios climáticos, pero cada episodio de lluvia o tormenta dependerá de las condiciones atmosféricas presentes en ese momento.
Desde Barómetro Argentina y la Unidad Civil de Emergencias (UCE) informaron que continuarán realizando un seguimiento permanente de la evolución del ENSO y de los principales modelos meteorológicos internacionales, con el objetivo de informar oportunamente cualquier cambio que pueda representar un riesgo para la región.