El entrenador de fútbol infantil fue despedido por los chicos y los vecinos en las puertas del Club Defensores del Oeste. El cortejo fúnebre también pasó por el club Pueblo Nuevo, la cancha y el merendero.
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Pasadas las 17:15, el coche fúnebre comenzó su lento transitar por calle Nágera, mientras una columna de vecinos y chicos del club ofrecieron un sentido aplauso y flores.
Las banderas de Defensores del Oeste comenzó a flamear bajo la lluvia. Luis Bentancour fue uno de los hombres más respetados y queridos de los clubes de la ciudad.
Su huella y su legado serán imborrables, como su lucha por mantener viva la memoria de su hijo Lucas, a quien le quitaron la vida en 2019.
La emoción fue absoluta, al igual que el respeto. Luis seguirá vivo en la memoria de todos en el Club Defensores del Oeste y Pueblo Nuevo. Luis seguirá vivo en la siembra que dejó en cada uno de los chicos del fútbol.

